Mza. 12-8-77
Querido Isa:
Recibí tu 23-6. Eso que comentabas sobre el “predisponerse”, me parece verdadero. Desde luego que hay mejores o peores formas de hacerlo y una de las mejores, me parece, es la de utilizar determinadas “operaciones” rituales, siempre que ellas estén grabadas a una situación o a un determinado “clima”. Pero sobre este punto y sobre lo ceremonial en general, hablaremos en otro momento ya que es tema largo y arduo.
En fin, vamos al tema que interesa.
Si quieres ser inmortal, puedes serlo. Así de fácil. Casi como tomar un taxi en la esquina. Pero a fin de hacer las cosas con cierta prolijidad, es bueno tomar al aparato razonador y no frenarlo, disminuirlo, oscurecerlo...no, sino todo lo contrario. Tomar al presuntuoso y estúpido aparato razonador y llevarlo a sus límites, poner en evidencia su pequeñez y por último, estrellarlo contra su propia nada. Esto hay que aprenderlo muy bien y no dejarse ganar por la fatiga. No hay que detener a la razón, sino ampliarla y llevarla hasta sus propios límites...hasta que se dé por vencida. Luego sacarle fotografías, publicarlas en los diarios de mayor tiraje y gritar bien fuerte (para que luego no quepa duda alguna): “vengan a ver a la diosa Razón, miren qué maravilla, observen qué bien funcionan sus transisitores”.
No hay que ponerle impedimentos al aparato razonador...
Un reformador religioso, en su momento explicó el “peca fuerte”, dando a entender que luego el arrepentimiento sería mayor y aumentarían las posibilidades de salvación. Es claro, el muchacho era un poco exagerado porque el concepto de pecado podía llevarlo al suicidio por ejemplo, o bien a otro tipo de operaciones limitativas para el propio desarrollo. Pero, en cambio, aplicando el “peca fuerte” a cosas menores e inocentes, por ej. al ejercicio de la razón, la cosa mejora mucho.
No puedes trascender el pensar mecánico, sino has comprobado en su ejercicio sus verdaderos límites. Desde luego que eso no se pide a quienes no saben siquiera dónde están parados. Eso se pide a quien está haciendo un “trabajo” consigo mismo.
El aparato racional , es una gran maravilla, pero él no es la mente. La mente es más (en cuanto cantidad) y es otra cosa (en cuanto calidad).
En fin, un caso. Describa sicológicamente, racionalmente, el sentimiento religioso. ¿ Ya lo ha hecho Ud. realmente ? ¿ Ha llevado la descripción hasta sus límites posibles ? ¿ O es que Ud. confunde una sensación gástrica con la ausencia de Dios ? Bien, si Ud. sabe de qué estamos hablando, entonces ya ha hecho su Katarsis, su purificación. De otro modo, Ud. es un racionalista incompleto. Ud. no es un “iniciado” sino una persona mal informada, pronta a ser sacudida en su fé, cuando alguien le diga p.ej. que las enzimas existen y que el trabajo subcortical corresponde al primitivismo mágico y explica el surgimiento de las religiones. No, a nosotros no con esas historias, porque las conocemos muy bien. Nosotros no estamos más acá de la razón. Nosotros estamos más allá de la razón. Es más, la hemos llevado a límites que habrían hecho perder pié a un racionalista. Ese es el punto.
No agitarse, ni preocuparse. Todo está muy bien y la razón será entonces una amiga y no una vedette.
Ya se hablará de lo que haya que hablar. Si digo p. ej. “es espíritu del ser humano es inmortal”, digo algo verdadero pero no será igual para un ignorante que para quien encuentra los límites de su aparato racional trabajando en una Escuela de sabiduría.
De manera que ya se hablará sobre todo esto. Entre tanto, cuanto más estudio, clarificación racional y trabajo sobre sí mismo, mucho mejor.
Por lo demás, acá en Mza. el tiempo está muy bueno aunque algo húmedo. Hubo fuertes heladas pero podríamos decir que ha sido un invierno normal, con mucho agua posible para el verano, ya que ha nevado en forma, etc. etc.
Recibe un gran abrazo.
Negro.
PD: No veo inconveniente en que esta carta sea también leída por otros.
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El sistema siempre nos percibe acertadamente como ajenos y como amenaza. Entonces, como hipótesis, si el sistema deshumanizante pudiera influirnos u orientarnos, ¿qué querría de nosotros? ¿Cómo nos influiría o hacia qué nos orientaría?
Nos orientaría hacia la dilución organizativa, a la desestructuración, y a que no crezcamos en orgánica como resultado de nuestras acciones. Así el sistema lograría asimilarnos a ese tejido social que ha destruido mientras, por su parte, seguiría tratando de organizarse mejor para controlarnos.
Nos orientaría a desfigurar nuestra identidad de movimiento mundializado, hasta convertirnos en una institución centralizada y manipulada por una cúpula falible y vulnerable, institución en la que el diálogo, el consenso y la diversidad fueran sólo cosméticos. O bien nos conduciría hacia una fragmentación horizontal, hacia la desinteligencia conjunta con un respeto volátil de los acuerdos y los códigos comunes. Como fuere: a cualquier forma organizativa, menos a la nuestra.
Nos haría caer en el relativismo, sembrando el desaliento y la parálisis por la desreferenciación que produce, a que resignáramos nuestros mejores modelos, y que abundáramos en maquiavelismos ridículos, personalismos por encima de la tarea proclamada en conjunto y autoritarismos de todo tipo.
El sistema nos propondría “lo razonable”, hacia una adaptación decreciente al medio, al gradualismo tramposo, en un pragmatismo coyunturalista que persiga el éxito inmediato.
Nos convencería de crear organismos como los del sistema: superestructuras, aparatos burocráticos sin base humana, sin poder real ni dirección revolucionaria, meras figuras recreativas de la democracia formal mendigando espacio en la prensa al servicio del sistema. Invertiría nuestro planteo, para que ya no sea nuestro movimiento social motorizado por frentes de acción el que dé referencia a esos organismos que son sólo su expresión institucional.
El sistema nos incentivaría para que nuestra organización dependa económicamente de él, y así ablandemos nuestros planteos y acciones para recoger las migajas con que financia lo inocuo cuando trata de lavar su imagen. Y al elegir por el dinero perderíamos la potencia del ser humano voluntario, organizado y militante.
Nos llevaría a tener cuadros doctrinaria e ideológicamente ingenuos, de manera que desdibujen nuestro perfil humanista en humanitarismo, y que no distingan nuestros planteos de los ideologemas pseudo o anti-humanistas del sistema.
Nos justificaría el posponer y aun desistir de nuestro trabajo personal, poderoso motor interno de nuestras acciones y fuente inextinguible de fuerza interna para transformar al mundo.
Nos induciría a traicionarnos a nosotros mismos: a declamar lo que no hacemos, a no hacer lo que pensamos, a no expresar lo que sentimos, y demás incoherencias. Nos orientaría a mentir y a mentirnos, a disociar esquizofrénicamente lo externo de lo interno y lo personal de lo conjunto.
El sistema quisiera que, alejado su fundador, todo fuera olvido de su legado: aquello que nos dio la mejor inspiración y la mejor referencia. Se insinuaría como abismo, para que la dificultad de la obra y el peso de nuestros errores de paso nos hicieran claudicar en el Intento… y así habría triunfado la deshumanización de la Tierra.
Estas y más cosas querría el sistema; pero bien sabemos que si le conviene al sistema no nos conviene a nosotros.
Fernando García - Coordinador General Clausurado Consejo 13
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Este sabado 18 de Agosto a las 16:00 hrs., en el local de Brasil, vamos a presentar un video-foro, el video va a ser "LA HISTORIA DE LA NO-VIOLENCIA", y el foro se va a basar en la inscripcion y votacion como metodologia no-violenta de cambio social, esta actividad esta enmarcada en la campaña de inscripciones que hemos levantado, si que la idea es que inviten a la mayor cantidad de amigos que no esten inscritos.
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